Visita como mínimo al dentista una vez al año.
Realízate limpiezas dentales para eliminar el sarro acumulado.
Cambiar los cepillos cada 3 ó 4 meses. Ya que las cerdas de estos se gastan y no realizan una adecuada limpieza.
Complementa el buen cepillado con enjuagues bucales. Sentirás un aliento fresco y agradable además de eliminar los gérmenes.
Evitar tomar gaseosas, ya que estas descalcifican los dientes y afectan nuestro sistema nervioso (por la cafeina) produciendo caries y pérdida de dientes.
Mantener una adecuada limpieza diaria de nuestros dientes, usando hilo dental junto con el cepillado despues de cada comida; ya que de esta manera se aumenta la higiene bucal.




